sábado, 14 de septiembre de 2013

Issola Rossa, Cerdeña

Nada más llegar de la Toscana, cogí un poco de aire contaminado milanes, y enseguida partía a Cerdeña a comenzar mis propias vacaciones.
El día antes de partir, fui a almorzar con mis amigos y equipo superbelli, pero cuando estaba  volviendo a casa, tube un pequeño accidente con la bici. Estaba pasando por un paso de cebra, cuando un coche se paró, y luego se le fue el coche adelante y me atropelló, doi gracias a que pilló solo mi bici y no a me, la bici quedó así. 





Al principio parecía que la tía estaba escapando, pero se fue a aparcar el coche a cincuenta metro de donde me había dejado tirada. Vino muy tranquila y me dijo que como podíamos arreglar la cosa, yo le pedí que me pagase la rueda al menos, ya que había quedado sinistra. Y ella accedió, como no sabíamos cuanto costaba, me dió cien euros y tan felices.
Me he comprado una bici nueva de segunda mano, he pagado setenta euros. Claudio vino enseguida a buscarme, ya que cogi en brazos la bici para ir a casa y parecía una de resident evil, menos mal que vino mi heroe y la llevó el. Luego le dije de ir a ver tiendas y me mandó a la mierda.
Tenía solo un par me zolladuras en las piernas y en el codo, pero estaba bien;
Cuando nos despertamos para ir al aeropuerto al día siguiente, me dolía todo el cuerpo como si me hubieran tirado por la ventana de un tercer piso.
Claudio fue muy amable llevandome la maleta y las cosas me mimó mucho.

Pasamos una semana en Cerdeña, desconectando el cerebo y el cuerpo, dormíamos, tomabamos el sol, tomabamos el sol durmiendo, jugabamos a las cartas y comiamos, y nos sentó genial.
El hotel precioso, las vistas del mar preciosas, el mar maravilloso, y la comida sublime.
No almorzabamos para compensar el atracón del desayuno con el futuro atracón de la cena.


Aeropuerto de Malpensa

Aeopuerto de Alghero


Cadaver en piscina

Cadaver en el mar



Piscina agua salada

Foto temporizador desenfocada 1

Foto temporizador desenfocada 2

Agua transparente

Yo negra

Vistas 1

Vistas 2


Claudio Meca, que nadaba dos horas diarias

Durmiendo


Nos hicieron fotos, sabeis quien? la fotografa del hotel, yo me hize la loca, pero me di cuenta de cuanta verguenza te entra al ponerte a posar estilo primera comunión.


Durmiendo

Diseñé Sardegna, con letras enormes de 50x50, y cuando me levanté para observar sadisfecha mi obra, vino un niño odioso y la destruyó, destruyendo también el poco innstinto maternal que había despertado en mí el verano.


Desde que empecé a trabajar en Dolce&Gabbana, cada vez que iba de vacaciones, aprobechaba para pintarme las uñas ya que durante el resto del año no podría por el trabajo, siempre lo hacía de rojo, porque yo nunca fui una amante de los colores vivos. Pero ya este verano en Toscana empecé a pintarme las uñas de colores extraños, blanco-rojo, amarillo pollo... un poco a modo de rebeldía.
E descubierto que me relaja y me gusta el emergente mundo del Nail-art, muy de moda en Milán.
No le dedico ni le deciaró el tiempo necesario, pero en vacaciones, que me durán más las uñas largas y tengo más tiempo, me he dedicado a jugar a ser creativa.







PUPA BUBBLES
Este es un pintauñas de Pupa, que cuesta 10€ y vienen dos, uno con el color que quieres, y otro que es un botecito con bolitas, que con paciencia metes el primero, esperes que se seque, y luego aplicas las bolitas que se quedan fijas y hacen este efecto 3D en relieve muy guay, a disposición en distintos colores.
Tempistica: 15minutos
+ 45minutos de recoger todas las bolitas que se me han caido por el suelo antes de que Claudio se entere hehehe,




No se aprecia muchísimo, pero son estampados de leopardo negro en un fondo gris oscuro metalizado.
5€ de Kiko, son pegatinas de pintauñas, parece dificil pero no lo es, solo necesitas tener un poco de pulso mejor que yo.Le quitas la protección de plástico modo tiritas y lo pones en la uña, lo que sobra lo quitas con una lima, y queda bastante bien y se hace rapido una vez que le coges el truco.
Tempistica: 5min
Se quita con quitaesmalte normal.


Debo decir que Kiko a sacado tambien este meravilloso quitaesmalte, que para mi es el más eficaz de siempre, es el que usaba mi abuela de toda la vida, y durante años dejaron de venderlo, pero es practiquisimo, es un bote con dentro esponjas bañadas en acetona, de modo que metes el dedo, y en cuestion de segundos quitas el pintauñas, reutilizable durante meses, cuesta 5€.

Basta publicidad. 



Un beso enorme a todos!

Una española en la Toscana

Cuando mi aventura al bar martini terminó, encontré casi enseguida la oportunidad de irme a pasar todo el verano en Toscana, trabajando como fotografo de un hotel village, con capacidad de ochocientas personas.

Al principio, estaba confundida, la idea me asustaba, si, Toscana no era demasiado lejos, podría ser peor, eran cuatro horas de distancia de casa, en coche, pero dejar mis amigos, mi novio, la comodidad de casa, por una experiencia del genero aunque me resultaba curiosa, no me entusiasmaba al principio..


Luego hablando con Claudio, sopesando los aspectos positivos y negativos que tendría en el ambiente laboral y como persona, resultaron ser más pros, que contras.
Al final eran dos meses y medio de verano, que pasarían rapido ya que estaría siempre trabajando, haciendo el trabajo que me gusta, y cogiendo experiencia para un futuro, y en cuanto a nosotros, encontrariamos la forma de vernos de vez en cuando aunque fuese poco, ya que el trabajaba muchísimo durante el verano también.


Las primeras dos semanas, fueron un poco angustiosas, los cambios me matan, soy una persona tremendamente comoda, y si me dices comodo y feo o bonito y nuevo, siempre preferire el primero.
Menos mal que también soy determinada, y exigente conmigo misma, y al final me propongo algo y lo consigo (normalmente)


Era undesafio, volver a los años de instituto, comapartir habitación con tres chicas jovenes, que habrían acabado el instituto aquel año, y trabajarían como animadoras, como primer trabajo de sus vidas, con la habitación hecha una pocilga, comida, residuos etc Yo nunca fui una persona ordenada, pero esos extremos los dejé atrás hace unos años.
El trabajo era estupendo, aunque fuesen quince horas de trabajo al día más o menos, con el descanso para comer, cenar y ducharte, no era demasiado agotador, ya que trabajabas en la playa, con gente relajada, con ganas de divertirse, en un ambiente muy dinamico. Viniendo de una ciudad como Milán, valorizas mucho más estas cosas, he pasado dos veranos en ciudad, y la gente está estresada, amargada, y tu sueñas con ver el verde, el mar, respirar aire puro, y allí tenía todo eso y mucho más.


Como decía las primeras semanas fueron duras, porque me costó trabajo acostumbrarme y coger el ritmo, en modo que el unico aspecto positivo que veía era la comida.
Todos los que me conocen saben que una puede parecer estirada pero cuando me ponen un buffet delante, me vuelvo loca. Y allí teníamos comidas exquisitas desde por la mañana, hasta la noche.
La dinámica de trabajo, era muy nueva para mí, acostumbrarse al "ritmo-hotel"; 
Tienes que saludar a todo el mundo, desde los clientes, hasta la señora que limpia, el señor de mantenimiento, bar... Sonreir siempre, y hablar con toda confianza con los clientes, mostrandote ameno, abierto y social con todo tipo de personas, para luego persuadirlos a ser fotografados en diversas posturas, juntos separados, hijos, hermanos, padres, todos.
Al principio me sentía una testigo de Jeobá, iendo tumbona por tumbona, preguntandole a la gente por sus vidas, sus vacaciones, sus trabajos, sin conocerlos de nada y observando como me miraban esperando a que les vendiera algo.
Cuando finalmente entendó el "mood" que tenía que adoptar y la dinámica del juego, empezó a resultarme más facil, empecé a tomarmelo menos como algo personal. Y empecé a fotografar a todos, y a vender las fotos que hacíamos yo y mi compañero.



Después todo fué genial.
Descansabamos solo el sabado, por la tarde desde la una hasta las nueve, esa unica tarde libre, la dedicaba a ir andando hasta la ciudad de Follonica, que estaba a cuatro kilometros de nuestro hotel, ya que este estaba en el mar dentro de una pineta preciosa en las afueras de la pequeña ciudad.
Me compraba un helado, y me daba un paseo, saciendo mi sed consumista con una unica tienda de ropa que había, que encima era solo de ropa interior.

Empecé a conocer la pronunciación de la región Toscana, sus costumbres, sus gentes..hicimos un grupito de amigos yo y mi compañero, salimos alguna que otra vez juntos.
Y el tiempo pasaba.


Al final del mes de julio recibó un sabado la visita de Claudio, el pobrecito venía en tren, y se hizo cuatro de ida y cinco de vuelta, para verme solo tres horas y media aquel sabado y el siguiente, después no pudo venir más porque en agosto, todos iban de vacaciones y el tenía que quedarse en la boutique, sin descansar, solo los domingos( y porque cerraban)
Empecé a estar mal del estomago, al principio una vez cada dos semanas, y luego cada vez más amenudo, seguramente por la gran cantidad de manjares que me pegaba, pero poco a poco empecé a comer menos y a medir lo que comía.



Los aniamdores eran muy simpáticos pero, vivían tan intensamente sus quince horas de trabajo con social-life, que cuando los veía durante los descansos, estaban destruidos, y con pocas ganas de socializar.

Aprendí a reencontrarme conmigo misma, a apreciar el tiempo. 
En la habitación jamás funcionó la tele, y no teníamos internet, así que volví un poco a años atrás donde mi tiempo libre lo ocupa, leyendo, escribiendo o pintandome las uñas.
Con el tiempo mejoré mi fotografía, no puedo aún considerarme una fotografa, porque los conociemientos basicos nunca me fueron enseñados, y aprendo lo que sé, viviendo poco a poco con atención y fascino.


Mi compañero Miguel, me enbseñó todo lo que tenía que saber de aquel tipo de trabajo, me enseño a mejorar y pulir defectos, aunque me costase trabajo.
Al final fue una satisfacción, el momento en el que vi como familias, venían a comprar las fotos que yo había hecho, sentías como tu trabajo venía valorizado, era una sensación fantástica. Que jamás pensé sucedería semanas antes.

Mi permanencia estubo llena de flashbacks familiares, al estar ordeada de familias, no pude evitar pensar constantemente en mi familia, en la familia que tendré en un futuro, en mi pasado, en mis vacaciones familiares de toda la vida, valoré todo lo que mis padres, tios y abuelos hacían por reunirnos cada verano, y pasar tiempo juntos, recuerdos llenos de melancolía, que me hicieron acercarme a mis raices un poco más...


Mi contrato terminó a fines de agosto, y pasé mi ultima semana nerviosa, ya con ganas de volver a casa, pero al mismo tiempo, disfrutando cada momento que me quedaba de aquella experiencia.
Cuando cogí el tren, hacia Milán, miré por última vez aquel pueblecito Toscano, lleno de recuerdos, y solo sentí calma y satisfacción mientras el tren partía.






Atardecer en la playa (cuando volvía del hotel para ir a ducharme cada día)

Casita para niños llena de juguetes, que encontrabas cerca de la playa, propiedad de un señor que adoraba a los niños pequeños, a mi siempre me inquietó


Mis compañeras de habitación cuando no tenían ganas de dormir


Rebanada de pan pugliese, con queso y salchichón picante, que comiamos los sabados.


Un pequeño almuerzo que me pegué un día que no tenía ganas de comer en el hotel



Una foto que vendí en A3 de un perro siendo lavado


Mi helado de los sabados, Yogurt+Frutos del bosque+ Arandanos, frambuesas, moras y sirope de frutos del bosque ¡Bomba!


Atardecer en la playa


Paki, la mascota de la animación, por la cual todos los críos enloquecían


Mi gordi cuando vino a visitarme.

Compartiendo vicios del sabado con mi gordi.


Haciendo fotos durante el tiro al arco.


 
Haciendoles fotos a las familias a la entrada del restaurante


Mi animador preferido, Marco del tiro al arco

Una de las fotos que Miguel me hizo en la playa.



Paparazzi en piscina, ninguno se salvará...


Nubes rosas

Debajo del puente (premonición?)

Bis

Grupeto


Estupenda esta foto, me gusta mucho


Kevin, uno de los perros a los que fotografaba







Y colorín colorado, cerramos este episodio/experiencia de la vida, para comenzar otro seguramente mucho menos relajado.





Un beso enorme a todos!